1

Diálogos entre el ego y el Espíritu

Algunas de las creencias que la idea de separación ha mantenido en torno a los cuestionamientos de la existencia, y que a manera de diálogo los responde el Espíritu con toda la sabiduría de lo simple.

 

El Espíritu respondió: el pasado no existe; es solo un sueño de tu mente dividida. Sólo este momento es real.

El Espíritu respondió: no hay mayor sueño a alcanzar que el deshacimiento de todos ellos para Ser y conocer quien realmente eres.

El Espíritu respondió: La única creencia real es saber que todas ellas son irreales y que por tanto no hay nada que defender ni proteger.

El Espíritu respondió: Los otros solo reflejan las efectos de tus creencias inconscientes. Perdónate y perdónales por mantener y proyectar sueños ilusorios de división.

El Espíritu respondió: No existe el ser mejor ni peor. Todo lo que puedes llegar a ser ya lo eres en esencia. No hay nada que mejorar ni lograr sino solo deshacer los velos que no te dejan Ser lo que siempre fuiste y serás.

El Espíritu respondió: Si proteges lo que tienes lo perderás, si lo compartes y lo das lo conservarás.

El Espíritu respondió: Une y recordarás.

El Espíritu respondió: El Amor no entiende de especialismos y nadie externo a ti puede darte lo que ya eres.
El Amor se da al Amor sin grados, requerimientos ni condiciones para ello.

El Espíritu respondió: Ya estás en el Cielo y todo sacrificio es solo el intento de “pagar” una culpa inconsciente que nunca existió al separarte de Dios; tu lugar en el Cielo es inviolable, hagas lo que hagas y tardes lo que tardes en recordarlo.

El Espíritu respondió: El sufrimiento es el resultado de la culpa y el miedo, solo con deshacer las mentiras que la mente dividida fabricó el sufrimiento desaparece. Una vez te das cuenta de ello y te perdonas es totalmente innecesario.

El Espíritu respondió: Toda forma física o no física que pretenda percibirse separada de otras formas no existe más que en el sueño de separación; lo que eres no puede medirse ni identificarse en el espacio ni el tiempo.

El Espíritu respondió: Lo que fue creado perfecto no precisa de ninguna evolución y el tiempo existe solo en el sueño; eres atemporal y existes en la eternidad.

El Espíritu respondió: La Enfermedad está solo en la mente dividida en forma de ilusión aparente, no existe como tal, así como la Muerte, lo que nunca nació no puede morir; sólo la Vida es real y esta no se encuentra en el Mundo que percibes.

El Espíritu respondió: No hay nadie mejor ni peor que nadie, Dios tiene un solo Hijo creado perfecto a semejanza del mismo, el cual está regresando al Hogar de innumerables y distintas maneras. El Juicio Final (El final de todo juicio) es inevitable.

El Espíritu respondió: Todo juicio y condena que realizas es siempre contra ti mismo por el deseo de perpetuar el sueño de “pecado”, culpa y castigo que hace posible la manifestación del Mundo que percibes; pide que se te corrija esa percepción para poder ver el Mundo Real.

El Espíritu respondió: Todo control es fruto del miedo a perder lo que nunca fue tuyo ni será jamás, todo lo que nace morirá y desaparecerá, pero quien no nació nunca no puede morir y por tanto no hay necesidad de control alguno; tuyo es el reino de los Cielos en su totalidad.

El Espíritu respondió: Es dando como puedes conservar lo que tienes; aquello que no das lo pierdes para siempre.

* Agradecimientos a Sergio, por compartir esta información en sesión.

Fuente: youtube – La vida me ama (Diálogos entre el ego y el Espíritu – UCDM)

Comentarios (1)

  1. Responder
    Jimmy says:

    Muchas gracias, bastante interesante

Publicar un comentario